Viernes 19 de Abril del 2024

PACTO DIGITAL MUNDIAL DE LA ONU CENSURARÁ EL DERECHO A EXPRESARSE E INFORMARSE LIBREMENTE

Por Catalina Vargas H.

San José, Costa Rica. 19 de febrero, 2024  -El Conservador CR-    La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Cultura y la Ciencia (UNESCO) publicó un plan que regula las redes sociales y la comunicación virtual a través de una serie de deberes y responsabilidades de los Estados, titulado “directrices para las plataformas digitales” (ver aquí), pasando a reprimir cualquier información que ellos mismos cataloguen como “falsa” y “teorías conspirativas”, lo que es claramente un ataque directo y frontal al derecho a la libertad de expresión.

A partir de lo anterior, la Organización de Naciones Unidas(ONU) pretende que se apruebe en la cumbre del futuro de setiembre del 2024 el PACTO DIGITAL MUNDIAL, que es una propuesta de “Nuestra Agenda Común”, es decir, de la Agenda 2030. Eso significa que, mediante los mecanismos de intereses supranacionales van a imponer los componentes del pacto en todos los países, con el objetivo de censurar no solo las voces disidentes, sino el derecho de las personas a decidir cómo y de qué manera informarnos, según ellos, por el bien común de los habitantes de la Tierra.

Esto lo harán promoviendo lo que ellos llaman “procesos para la mitigación de riesgos” o la “curación de contenido”, es decir, supresión de la información. Dichos procesos estarán regidos también, por los principios ROAM (Derechos, Apertura, Acceso y Enfoque de múltiples partes interesadas) que son precisamente los principios para alcanzar los “Objetivos de Desarrollo Sostenible”. (Ver aquí)

Audrey Azoulay, directora general de la UNESCO expresó: 

“…las redes sociales también han acelerado y amplificado la difusión de información falsa y la incitación al odio, lo que plantea graves riesgos para la sociedad, la paz y la estabilidad." 

La UNESCO organizará la primera Conferencia Mundial de Reguladores a mediados de 2024. (Ver aquí)  

Según el documento publicado por la UNESCO, la información debe ser unidireccional, no permite que se genere información desde otras fuentes que no sean las “oficiales”, refiriéndose también a las estrategias necesarias para garantizar la integridad electoral. Como bien sabemos, los procesos electorales están siendo despojados de su humanidad, para convertirse en sistemas digitales con posibilidades de ser hackeados o programados, a gusto de quien le interese un resultado específico.

Con la llegada de las redes sociales, donde todos podemos contar una verdad, se ha vuelto sencillo demostrar su veracidad o falsedad. Asimismo, con la información que fluye desde las supuestas “fuentes oficiales”, es indispensable corroborar la veracidad de cualquier narrativa, porque usualmente, se convierte en la verdad de los interesados, no en la verdad absoluta.

En ese mismo orden, como bien lo vimos en las elecciones municipales recientes, la misma presidenta del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) dijo …el TSE recibió una “ofensiva digital de desinformación”, cargada de “discursos de odio y “teorías de conspiración” mediante campañas dirigidas a desacreditar a la institución”. 

Es visible que las grandes fuerzas de los gobiernos, las grandes empresas de tecnología y redes sociales utilizan cada vez más las acusaciones de “desinformación” y “teorías conspirativas” para silenciar la información veraz e incluso para defenderse a sí mismos de su propia incompetencia y corrupción.

Uno de los objetivos de toda esta organización contra la información que circula a diario,  es silenciar el discurso de los conservadores, aniquilar el debate público y la libertad de pensamiento; consideran que opinar distinto a su narrativa es un peligro para la salud pública, el medio ambiente y la seguridad. El régimen autócrata regulador de las organizaciones internacionales, dirigido por la ONU, exige la censura internacional, olvidando que la libertad de expresión se rige por la Constitución Política de cada país, que aboga por los derechos y deberes individuales.

El Artículo 29 de la Constitución costarricense dice “Todos pueden comunicar sus pensamientos de palabra o por escrito, y publicarlos sin previa censura; pero serán responsables de los abusos que cometan en el ejercicio de este derecho, en los casos y del modo que la ley establece.”

La visión que tiene la ONU del derecho a la libre expresión es totalmente distinta a la que conocemos. Ellos consideran que el pensamiento debe ser tutelado y quien difiera o permita que se difiera públicamente, podría ser multado con hasta un 6% de sus ingresos anuales, esto refiriéndose a las plataformas digitales, limitando con esto, un derecho que es universal, inalienable y por lo tanto, inviolable.(Ver aquí),

Con respecto a lo anterior, en Europa, pronto entrará en vigencia la Ley de Servicios Digitales (LSD) que no es más que la amenaza de castigar con grandes multas a las plataformas digitales por publicaciones “indeseadas” de usuarios. (Ver opinión legal aquí)

Como hemos visto, la guerra contra la libre expresión se viene dando desde distintos frentes, y es que cualquier ley que pretenda reprimir a las personas y pisotear sus derechos, no será más que un caballo de Troya del autoritarismo único global, en este caso viene bajo la figura de Pacto Global. 

La libertad de pensamiento, la libre expresión debe ser protegida y los gobiernos libres e independientes deben defender la dignidad y los derechos humanos de sus ciudadanos.

Digamos desde ya:  #No_al_Pacto_Digital_Global

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